Qué hacer cuando tu mente, corazón, y alma se rompen.

¿Alguna vez has pasado por un período intenso de oscuridad o confusión? Lo más probable es que si. Nadie se salva de pasar un sufrimiento o del dolor. Es parte del ser humano. Las personas en todo el mundo sufren experiencias que se sienten como si se destrozara su vida por completo. Puede en lo personal, en lo profesional, o en lo que sea. En medio del sufrimiento, también puede surgir la alegría. Es importante tener en cuenta las siguientes tres pasos principales:

PRIMERO, reconoce el detonante y los sentimientos/pensamientos que tienes hacia lo que sucedió:

  1. ¿Qué provocó el dolor? -¿Quién o qué te rompió el corazón? Es diferente para cada uno porque todos deseamos cosas diferentes. Cuando estos deseos no se hacen realidad, nos duele.
  2. ¿Cómo afecta tu sentimientos o emociones? ¿Qué tan intenso es el sentimiento? Lo más probable es que tengas una sensación abrumadora y te parezca imposible superarla, especialmente al principio. Reconoce que estos sentimientos se transformarán y pasarán con el tiempo.
  3. ¿Cómo está afectando la situación a tu físico? Lo más seguro que tu sistema nervioso simpático se activará. La respuesta al estrés comienza con una interrupción mínima. Es probable que sientas tensión en partes de tu cuerpo. Necesitarás liberar esta tensión. Puedes salir a caminar, estirarte, o realizar algún tipo de ejercicio.
  4. ¿Qué estás pensando? Este es probablemente el paso de consciencia más importante que puedes hacer. ¿Están tus pensamientos en contra de ti y de tu persona? ¿Están en contra de un poder sobrenatural? ¿Están en contra de la persona o cosa que te lastimó? Tendrás que ser valiente y redirigir tus pensamientos antes de que te consuman.

SEGUNDO, conoce las etapas del duelo. Las etapas de duelo son un paso importante en el proceso porque la perder una ilusión pasas por un duelo. Estos incluyen la negación, la ira, la negociación, la depresión y, por último, la aceptación. Es un trabajo en progreso y a medida que avanzas por las etapas, notarás cómo tus emociones y mentalidad cambian con cada etapa.

FINALMENTE, la perseverancia es la clave. Persevera a través del sufrimiento y el dolor. Vuelve a conectarte con tus valores. Si nunca has pensado en cuales son tus valores, este es el momento de identificarlos. Quién o qué es importante además del sueño o meta destrozado.

Muchas veces la gente confunde los valores con metas o con cosas. Rechaza esa idea. Los valores son formas de ser y de hacer. Piensa en una persona que admiras mucho. ¿Por qué motivo lo/la admiras? Quizás los admires por alguna cualidad específica que poseen (cómo la honestidad, integridad, autenticidad). Una vez que identifiques un valor, encuentre formas o actividades para llevar a cabo esos valores.
Lo que sea o quien sea que te haya roto el corazón, la resiliencia te ayudará a construir una vida que valga la pena vivir.

Para mi gente de fe cristiana, cuando pasamos por una profunda angustia, es probable que tengamos todo tipo de sentimientos incómodos, como un orgullo herido o sentimientos de desolación. Por eso es importante reconocer quién eres y quién no eres. Si tu identidad está arraigada en Cristo, cuando ocurran momentos dolorosos en la vida, sabrás que no estás solo, Cristo está contigo. Si tu identidad está arraigada en Cristo, debes saber que cualquier cosa que la vida te depare, estás hecho a imagen de Cristo y El te traerá consuelo. Este reconocimiento te brindará un mayor apoyo en tu lucha.

Por ejemplo, los corredores que viven su vida identificándose como corredores, pero un día ya no pueden correr, probablemente tendrán más dificultad en procesar esa situación si no reconocen que su identidad trasciende la identidad de solo ser un corredor.

Mi aflicción no desaparece. Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.

Leave a comment